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martes, 5 de diciembre de 2023

Retrato Sin Título

No hay algo especial en éste dibujo, sino la belleza de la mujer. Espero que sea de su agrado. De hecho, como anécdota, es la misma modelo que posó para mí en mi obra "Buscando a Dios: Juego de Niños".

Jair Aguilar "Gato Jazz" 
"Sin título ".
Lápices de grafito y vividel sobre papel marquilla.
33x28 cms.
2023.

#gatojazzart

lunes, 4 de diciembre de 2023

Los "Chokis"

Hoga a todos!

Les traigo a continuación un par de dibujos que acabo de terminar. Son un regalo para una gran amiga que es fanática de Chucky el muñeco diabólico. Yo, para hacerla repelar, le digo "Chokis"! 😆😆☺️

Éste de arriba está hecho con lápices de Cera y en papel marquilla de 33x28 cms. 

Y éste otro está hecho con una pluma de tinta líquida sobre papel bond.

¡Espero que sean de su agrado! 

viernes, 3 de julio de 2020

Exposición Virtual "Érase una vez el año 2020"


¡Muy buenas tardes tengan todos y todas!

Hemos estado muy ocupados estos días, trabajando como las hormigas, y por lo mismo no hemos podido subirnos mucho a éste cojín grande. Tenemos un hermanito pequeño de éste cojín, en Facebook, donde pueden encontrarlo como El Cojín del Gato Jazz.

Y bien, han pasado muchas cosas, camaradas y camarodos. Pero lo importante es que, estamos muy agradecidos con Dios porque nos permite, en medio de la terrible pandemia que vivimos, vivir. ¡Aquí estamos!

Y la tecnología nos permite maravillas, como poder compartir con todos ustedes esta primera exposición virtual... Sí, ya sé que hemos estado compartiendo con ustedes todo este tiempo obra plástica, y que por lo mismo, es un tipo de exposición, pero nunca lo había hecho con el espíritu de la Galería, es decir, creyendo que estamos en un espacio semejante a un museo.

La muestra de trabajos que hoy lesmuestro, se titula "Érase una vez el año "="=", haciendo alusión al terrible año que vivimos, pero también, al hecho de que, cuando era un niño, nos vendían alegremente la utoía del año 2000, donde en apariencia, allá en 1976, se tendrían ya ciudades enla luna, y que habrían coches voladores, y que chance robots enlos hogares...

Pero la Utopía se convirtió en Distopia, al tener hoy, guerras inhumanas (vamos, las guerras nunca han sido "humanas" en un sentido piadoso), virus terribles y enfermedades horripilantes que nunca se habían escuchado antes. Y no sólo éso, el aire mismo se ha impregnado de muchas formas de Fascismo, disfrazado de "ideología". Hoy, todo es políticamnete incorrecto y el pensamiento en sí mismo, parece un acto de odio. Si uno no es feminista, uno "odia", si uno no apoya la causa homosexual, uno "odia". Si uno no apoya el aborto, uno "odia". Y éso no es cierto, pero las razones parecen haber huído como el sentido común de todos.

No sólo éso; en el mundo actual, campea el fascismo político y económico. Un verdadero desgarriate. Sin embargo, también estos tiempos no sólo sacan la versión más mala de las personas, como aquellos que agreden a los médicos, sino también lo mejor: gente que dona comida a personas que no pueden valerse por sí mismas. Nos adaptamos. Es uno de nuestros rasgos más impresionantes que tenemos como especie. De todo esto trata "Érase una vez el año "2020".





Y bien, siéntanse como en su casa, porque cada foto tiene su propia historia, y me gustaría conversar un poco con ustedes. Estos de arriba, son los  cárteles de la exposición. Y a continuacíon, les presento el primer cuadro:







Este cuadro llamado "Tamali´ts Calientit´s" tiene su origen en un señor que vende tamales aquí en la frontera entre Coacalco y Tultepec, en la Avenida de las Rosas. Alguien le dió un archivero y esta persona, con una imaginación envidiable, lo convirtió en sus ollas de tamales. Cuando te despacha un tamal, no abre la tapa, ¡abre un cajón!








De "Mejores Amigos" puedo decir que uno ama mucho a sus mascotas. Tanto, que a veces se tiene el error de considerarlos "personas". Quizá sea un error de término, porque aunque reconozco que tienen derechos, no es en sí un "derecho" como el humano, al ser un ente racional que es capaz de manejar un lenguaje abstracto y que por lo mismo, entiende de "derechos y obligaciones". No, por lo mismo, insto a dejar de lado esa locura y mejor crear un térmiono nuevo, que evite maltratos y sometimientos quie atenten contra sus dignidades de seres vivos. Y que de todas maneras, ¡los queremos mucho!









"La Pelea de Alfonso" ocurrió cuando mi hermano mayor se enfermó de ésa terrible enfermedad que se lo llevó. Yo aún conservaba la esperanza de que se mejoraría, ya que era muy fuerte. Este cuadro lo hice en honor a él.









"La Victoria Triste" viene por el mismo tenor. Ocurre en el momento de su partida. Y tardé mucho en terminarla porquie me costó aceptar la muerte de mi hermano. Lo empecé con la esperanza de que saldría de su enfermedad, pero no pudo ser. Por ello le cambié el título de "La Victoria", a "La Victoria Triste".










En su momento, el tema de la exposición iba a ser la contaminación del aire. Aún no sabíamos delflagelo que iba a ser el  SARS-Covid 19, y por lo mismo, empecé a imaginar oficios. En Oaxaca, hay personas que recorren las calles de pueblos y colonias vendiendo sus tortillas gigantes hechas a mano gritando "¡Tlayudas!, ¡Blandas!", así que me imaginé ¡cómo sería en un ambiente tóxico de a deveras?










 También por ésos días tuvimos el flagelo de los tlachicoleros de combustible que sangraban a la Patria cual viles garrapatas. El gobierno se puso las pilas, y redujo drásticamente el problema; sin embargo, el nombre de "Huachicol", "Huachicolero" es de orígenes nobles. Son las personas encargadas de extraer el aguamiel de los agaves para convertiirlos en aguardiente o pulque!









Los niños son los seres más adaptables a cualquier medio ambiente. Ellos juegan. Llueva, truene o relampaguee. Así caiga del cielo perros y gatos, ellos juegan. Así de simple. Sobre ello va "Trompo".








"Me Espera" es una esperanza onírica. Quiero creer que en algún sitio, aún me esté esperando aquella dama que me amará pese amis defectos, y a quien yo amaré pese a todas mis esperanzas rotas y sueños rotos.










"Gracias Maestro César" es un cuadro hecho en reconocimiento a mi mejor y más querido mentor que tuve en la primaria. Era como un padre para nosotros; nos aconsejaba, nos regañaba, y sobre todo, nos enseñaba con cariño y paciencia, con juego. Ojalá pueda ver esto, querido maestro César.








Y el último, compañeros. Hay muchos cuadros y explicaciones sobre el "Ángelus", pero mi definición personal es que es una oración de esperanza. Es la oración que nos da fuerza y nos encomienda a Dios. Y con la muerte de mi hermano, comprendí que también puede ser la oración del buen morir. Aquí va mi esperanza en un mañana mejor, aunque muchos debamos irnos. 

Estos son los diez cuadros de ésta exposición virtual. Y también hice un video con dicha exposición, que espero que disfruten tanto como yo al hacerlo:




Y bien, esto es todo. Como que no cambió mucho de lo que hacemos más o menos seguido, ¿no? Esperoq ue les haya gustado, y que comparten, compartan y compartan. ¡Llenen las redes de ARTE! ¡Que el mundo sea un gran Museo donde todos tengamos un lugar!

¡Sayonara! ¡Que estén muy bien y muchas gracias por ver ésta mi primera exposición virtual! ¡Que Nuestro Señor Jusucristo los bendiga!























miércoles, 6 de junio de 2018

Obituario: Adiós, Alfonso.





                La vida corre. Pasa, y uno no se da cuenta en qué momento el tranco se hace lento, para detenerse (aunque en tu caso, fue un detenerse abrupto, hermano). Pasa, y los que vienen a nuestro lado también pasan, y uno se queda ahí, quieto, quizá sin entender qué es lo que sucede; simplemente uno se queda estático, ante las cosas que ocurren a nuestro lado. Uno se hace de madera, piedra, y el viento entonces nos convierte en polvo. Se vuela, entonces, pero disperso, sin conciencia; como decías tú cuando eras niño: “¡viento, llévame…!”






                En 1961 un niño vino a dar alegría a una pareja de jóvenes soñadores, que buscaron un remanso de cariño en un cuarto de azotea de la calle de Guadalajara, colonia Roma: el primogénito, hecho con verdadero amor, el de la inocencia y el de la promesa. Y ése niño creció, y comprendió desde muy joven que la verdadera fuerza, se demuestra en soledad: yo no le conocí amigos, y es verdad, no me llevé bien con ése niño sino hasta que su niñez y mi niñez se hicieron adultas, y, aunque no coincidíamos mucho en lugares ni coincidiéramos mucho en muchos temas y en formas de pensar, lo cierto es que, niños al fin de cuentas, empezamos a llevarnos bien. El amor fraterno no necesita coincidencias más que una: la cuna, nuestro origen.






                Yo veía pasar corriendo a ése niño por la avenida Reforma de la Ciudad de México, lo acompañé un par de veces a correr con ése otro niño con quien compartimos niñez: Hugo, a Chapultepec, y al Parque España. Los acompañé para cargar la ropa de regreso cuando corrieron maratones, niños de acero, y cuando Alfonso y Hugo pasaban por Reforma, o la Avenida Chapultepec, la cuadra entera salía a verlos correr,  poderosos, veloces como saetas, orgullosos felinos que, haciendo honor a su origen gatuno, todo lo guardaron dentro de sí mismos. Especialmente tú, Alfonso, que seguiste corriendo solo, como cuando corriste, adolescente, hasta Oaxaca, o al Popocatépetl, y ahora a tu vida adulta, a tu primer matrimonio, del que seguiste corriendo, hasta que te topaste con ella, el amor de tu vida que te dio dos hijos de los cuales me siento orgulloso, como una especie de tregua a la soledad que los Aguilares llevamos como una manda, como el libro de Mario Benedetti, Elvira, tu esposa, el remanso de paz, de compañía que Dios te dió..







                Seguiste corriendo, en soledad, a tu trabajo y a tus obligaciones, y solo, enfrentaste tu enfermedad. La verdadera fuerza se demuestra en soledad, hermano, y tú eras muy fuerte. De nosotros tres, fuiste el estómago, el padre que no tuvimos, el apoyo (quizá involuntario a veces), que nos daba cohesión. La distancia no significa desapego, es cierto. Nosotros tres somos el ejemplo de ello.













                Corriste, hermano, luchando contra la bacteria que te ganó. Resististe como un campeón ésas dos terribles semanas de hospital, y yo, únicamente pude salir a verte correr de nuevo, como lo hacíamos cuando yo era un niño afligido por el asma y tu corrías por los dos.






                Quizá sea tarde, hermano, pero quiero decirle al mundo que siempre me sentí orgulloso de ti, que te amo, y que cuando suene la última Trompeta del Ángel del Señor, espero que estemos juntos de nuevo, para, ahora sí, correr, pero esta vez en igualdad, querido Alfonso. Hombro a hombro, pié con pié.

                Descansa en paz. Te quiero mucho, hermano querido.