lunes, 10 de noviembre de 2008

Cartelón: La Corriente y Los Fantoches.




Estos dos son carteles que hice durante el CCH para obras de teatro estudiantiles. Nos encargamos unos cuates y yo, de las escenografías, de toda la publicidad, los programas y todo éso. Y en "Los Fantoches" actué. Era yo el fantochero, el señor creador de ésos seres destinados a explotar en la noche de los Judas. Sólo tenía que sentarme en una silla, maquillado como un anciano decrépito, y fingir que dormía. Durante la función, alguien gritó: "las drogas destruyen..." Casi me parto de la risa, y me costó un buen contenerme y dejar que la obra fluyera. Me gustó el teatro, con un poco más de talento y ganas, quizá hubiese podido ser actor.

Pintura de Caballote: Un pequeño viso de locura.



Este es el último de los arcaicos, lo prometo. Pura tinta china, es mi primer autoretrato, como el de Picasso, sin pretender tener la técnica de él: me estaba viendo en el espejo. Los colores vinieron después.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Cartelón: El que nace para maceta...



Bien. Este es uncartel que hice allá por los noventas, cuando la dirección general de publicaciones, creo que dependiente de la SEP, organizó el primer concurso de cartel, "con nuestro ingenio, invitemos a leer". Obviamente no gané nada. Nunca he entendido por qué los jurados mezclan a los profesionales con los amateurs, y por qué corchos se erigen en seres a los que uno nunca puede reclamarles nada. Nunca explican el por qué de sus fallos. Obviamente, mi cartel no merecía ganar, pero ví unos muy padres, que sí. Algunos amigos que lo vieron, dijeron que era agresivo en exceso. Pero me parece que en un país en donde casi nadie lee, haría falta un poco de agresividad. Entendiéndose ésta, como la misma agresividad que ponen los publicistas de cigarros y chupe, para hacer que la gente se despeñe por ésos vicios.